I PREMIO IBEROAMERICANO DE CULTURA “FRANK COSTELLO”. TERCERA PARTE

I PREMIO IBEROAMERICANO DE CULTURA “FRANK COSTELLO”. TERCERA PARTE

 

I PREMIO IBEROAMERICANO DE CULTURA “FRANK COSTELLO”. TERCERA PARTE

 

 

1) Ganaderías culturales de cuido

 

Hay quienes con sus ganaderías culturales de cuido mueven y manipulan premios con dineros públicos, se ocultan detrás de nombres falsos, una y otra vez, para comentar y alabar libros y venderse, al modo de prostitución cultural, a partidos políticos: “PAC”, “FA” y “PLN”, principalmente. El segundo de ellos hasta da premios en universidades públicas y distinciones en municipalidades a cambio de propaganda en redes sociales (el nuevo Coliseo de humo romano norteamericanizado) y el último solicita leer “poemas” en redes contra un “Jaguar”, tan malos como el felino aludido. Del primero, gemelo del segundo e hijo del tercero, ni hablar, trajo consigo una idea de totalitarismo juvenil muy absurdo (otro brazo del neoestalinismo cultural) y que incluso ya quería recibir una categoría de Premio Nacional para incentivar más la psicopatía que padecen muchas personas obsesionadas con el postureo y sus vidas fingidas. Sin duda, un narcisismo identitario. Todo esto sucede en cualquier jungla que haya caído, incluso, en la inaceptable bajeza de apoyar regímenes genocidas por intereses geopolíticos.

 

Esto también permite entender por qué hay gente dirigiendo editoriales con nombres que pasan por la “A”, la “B”, la “C” y la “D”, quienes por ser parte de cierta gurú le becan proyectos, con millones de colones, y ni siquiera justifican cómo utilizaron ese dinero. Si lo gastaron bien, profesionalmente, según objetivos y metas propuestas. Nada. No son personas profesionales, son arribistas muy limitadas, a quienes les da para moverse en su rancho, pero fuera de ahí ni de broma, pues correrían el riesgo de que les confundan ya no con un poni, sino con un asno. ¿Por qué tanta permisividad? Hay que exigirles a las personas profesionalismo, sea quien sea. Este mismo tipo de gente son las que empoderan y victimizan a personas que en apariencia cometieron un delito, pero se encargan de hundir a otras y al día de hoy, seguir con su escarnio para empoderar su lobby. Los delitos son delitos ante la ley, el resto son posiciones ideológicas baratas y juegos morales.

 

A su vez, ahora con la reforma de los Premios Nacionales en Tiquicia, hay gente tan atrevida aprovechando la situación para decir que nunca recibirán un Premio Nacional porque no publican literatura que aborda lo local. No, no confundamos. Esperaría que este tipo de gente no reciba una premiación porque son malísimos y tienen que montar editoriales para autopublicar todos sus libros y pasar haciendo ruido, estirando a más no poder el uso del mainstream en redes sociales para que les compren y lean sus libros apocalípticos y sectarios, apoyados ahora por gurús académicos bajo agendas políticas afines al PAC y al FA, principalmente. Aunque no podemos negar el sometimiento del PLN en la universidad más importante de Centroamérica.

 

Toda esta gente está “educada” para seguir un patrón neoliberal globalizador de cabecilla y tronco “yanquis”. Por eso no es casual que los dogmas tengan tomadas las aulas, que haya directores de departamentos universitarios humanísticos tratando a las personas con términos despectivos como “basura”, que haya profesores de cursos de humanidades diciéndoles a sus alumnos que estudien para que no terminen siendo choferes de “úber”, cuando varios de ellos estudian gracias a esos padres que se parten el lomo siendo “choferes de úber”. Asimismo, que haya profesores contratados sin ni siquiera ser bachiller y mucho menos máster, pero que están ahí, como borregos, para que los estudiantes reciban clases sobre “wokismo postmoderno”, según ya existen varias quejas públicas de los propios alumnos, ya cansados y desmotivados de que les inyecten a la fuerza boñiga en sus cabezas.

 

Es lamentable que gran parte de las universidades se hayan convertido en ganaderías norteamericanas y eso preocupa y da pena, porque esta es una estrategia de neocolonización globalizada de la cual es necesario hablar más, leer e informarse. Eso sí, esto no es nada nuevo, porque ya desde los años noventa (ni hablemos de los años sesenta a los ochenta) había personas publicando libros propios en editoriales universitarias, con la presencia de un familiar de primer grado como editor y el propio autor o autora como corrector de pruebas. ¡Vaya vergüenza! Repito, todo esto con dinero público.

 

En fin, personas para postularse al Premio cultural “Frank Costello” sobran y motivos para justificar su inauguración también. Basta con pensar en la enorme cantidad de premios falsos que hoy figuran por las redes sociales y por festivales, todo para traficar influencias. O bien personas que ya desde jóvenes andan recibiendo medallas de ciudadanos distinguidos por el mundo gracias a sus habilidades para estirar a más no poder el tráfico cultural. Estamos ante la era de los mediocres, sin duda.  

 

Por eso, para animar al público a realizar sus postulaciones, les recuerdo que resulta inadmisible ser o presumir comparaciones con este tipo de individuos, según lo han hecho algunos, mucho menos seguir sus juegos infantilizados. Ellos son únicos y lo serán siempre, solo necesitan un premio que los distinga y distancie todavía más de quienes se dedican verdaderamente a escribir. Recuerden que bajarse al nivel de este tipo de individuos es rendirle culto a la vulgaridad y muchas personas no tienen tiempo para eso, sino para fortalecer la dignidad y la ética en honor a la poesía, las letras y la cultura general. 

 

2) Propuesta de candidatura (a manera de ejemplo)

 

La primera propuesta para el I Premio Iberoamericano de Cultura “Frank Costello” es José Pablo Núñez, quien además de escritor, editor, director de una editorial universitaria costarricense, traductor, seguidor de amantes empedernidos de efebos y precursor de un movimiento llamado por él mismo “incels literarios”, entre otras cuestiones, fue el fundador, en 2016, del blog “Las peras del olmo” (https://lasperasdelolmo.wordpress.com). Aunque no estuvo solo, contó con el apoyo, principalmente, de tres escritores amigos y súbditos suyos (dos en estado activo), quienes haciendo uso del travestismo cibernético aparecían de la siguiente manera “Sin nombre de autor”, “Constantino” y “GermanHm”. El título de dicho espacio cibernético surgió fruto de su pasión por la literatura de Octavio Paz, razón por la cual, publicó un artículo (2006), una tesis (2006) y un libro (2009), acerca de la obra de dicho autor mexicano, en donde incluye, justamente, citas y epígrafes del libro Las peras y el olmo, en edición de 1971 de Seix Barral.

 

En el blog “Las peras y el olmo” hubo varias dinámicas lejanas de cualquier tipo de profesionalismo, por eso esta candidatura reivindica un acontecimiento importante e invisibilizado de las letras hispanas. Allí es posible hallar insultos grotescos, cínicos y sin educación alguna. Incluso, hubo comentarios clasistas y burlescos sobre la profesión de algunas personas, entre ellas contra el escritor Soren Vargas: “Hablando y hablando sin leer nada. Y te decís que sos editor?? JA JA…” Asimismo, aparecen algunos comentarios certeros sobre libros y otros con tendencias sumamente dudosas, todo ello avalado por hombres y mujeres, algunos con inclinación de acólitos.

 

A su vez, rescato el hecho de que un tipo de obras literarias, como Un adiós para John Lennon, criticadas “por ser demasiado cursis”, terminaran siendo del agrado de Núñez, quien con su gran criticidad vio salir del musgo, en 2024, a la nueva deidad de las letras de Abya Yala, una de las demoledoras del sistema “poscapitalista” con su “frescura, ritmo, “melodía, ideas y -si se quiere- honestidad”. Todo un descubrimiento para él, claro, desde su pasión gringa por el travestismo cibernético que ya predicaba desde 2015.   

 

Sin duda, en tiempos en donde el águila del Norte asoma cada vez más sus narices en terrenos hispanos (indoamericanos o como los queramos llamar), Núñez es un excelente y digno candidato para este premio iberoamericano, porque además de contar con todo el apoyo y votaciones de su lobby, registra varios comentarios fabricados por alguien con un doctorado en victimismo o experto en simular lagunas mentales, entre ellos destaco el siguiente, de 2025, que bien podría considerarse para un Premio Nacional de Ensayo Corto: “Siempre hemos señalado la importancia del razonamiento lógico, como una herramienta fundamental para conocer el mundo. Por ello hay que cuidarse mucho de las falacias, los 'non sequitur', las imprecisiones conceptuales, las extrapolaciones extravagantes, los juicios provocados por el resentimiento, las opiniones disfrazadas de investigación y, peor aún, el tono moralista y el afán mesiánico. Cuidémonos también de las pequeñas turbas iracundas que aplauden y alientan tales manifestaciones”. 

 

La competencia estará reñida, lo sé, pero bastará, otra vez, con aplicar el lugar común de recurrir a su hoja de vida, en cuya primera página aparece el siguiente registro con nota dorada. Premiar a Núñez será un acto de honor y justicia para las letras hispanas, Juan Hernández y muchas personas lo saben:

 

 

Expuestos mis argumentos para defender el porqué de mi postulación, ¿ustedes a quién postularían?, ¿algún mejor candidato que José Pablo Núñez? En la siguiente lectura les dejo las bases, el medio de envío y los criterios de evaluación a tomar en cuenta. 

 


ENLACE DE LECTURA PARA LA CUARTA PARTE:  https://revistaajkoki.com/index.php/ensayos/241-i-premio-iberoamericano-de-cultura-frank-costello-cuarta-parte