¿ÁPATE EN LAS LETRAS HISPANO-COSTARRICENSES?
(TERCERA Y ÚLTIMA PARTE)
Por: Yordan Arroyo
Dirán ustedes quién es Ápate. Esa es una pregunta bastante pertinente porque la verdad es poco conocida. Sin embargo, ya los antiguos nos dejaron parte de sus huellas, razón por la cual sigue vigente hoy. Homero, sin personificarla todavía, nos decía lo siguiente: νῦν δὲ κακὴν ἀπάτην βουλεύσατο / y ahora ha planeado maléficos engaños (Il. II. 114, trad. propia). Ahora bien, quien sí la personifica, como era su costumbre y tarea, es Hesíodo, y lo hace contándonos cuántas veces tuvo que pujar la Noche (Nix) para que apareciera: μετὰ τὴν δ᾽ Ἀπάτην τέκε καὶ Φιλότητα Γῆράς τ᾽ οὐλόμενον, καὶ Ἔριν τέκεκαρτερόθυμον / y de inmediato parió a la Plagiadora[1], a la maldita Vejez, a la Sensibilidad, y dio a luz a la entusiasta Eris (Th, 224-225, trad. propia). Sí, como lo ven, Ápate es hija de la Noche. Ella es la oscura y como tal, podría decir, perfectamente, que personifica, para efectos de este artículo, a todo aquello que queramos llamar fraudulento o asociar con fraudes.
En mi caso, 1) como adelanto de lo que se avecina en Tiquicia, 2) con la precaución de que “me roben el mandado”, como dicen por tierras ticas, y 3) con el propósito de dar un adelanto acerca de lo que puedo, según mis principios, considerar fraudulento, he decidido regresar al 12 de febrero de 2025 para recordarles que sigo sin responder la pregunta inicial de mi artículo: María Musgo, ¿el mayor plagio de las letras costarricenses? Si bien todavía no me interesa responder quién es el mayor caso de plagio de las letras costarricenses, pues no es tiempo todavía, sí debo lanzar una pregunta clave al público lector: ¿Qué distancia existe entre un plagio por inocencia, carencia de formación o haberse criado en una sociedad que ha alimentado este tipo de acciones frente a quien o quienes lo hacen con burla, conocimiento de causa y complicidades?
Bueno, quizás la distancia filosófica se halla entre lanzar a una persona de escasos veintiocho años de edad a la hoguera por haber cometido plagio en un libro entero, frente a quien, aparente diosa de las letras iberoamericanas, ha incurrido en el plagio de manera reiterada, ganando premios literarios con libros alterados y aun así, enviando nuevas o más modificaciones a más concursos literarios. ¿Cómo podemos llamar a esto? ¿Estamos frente a un fenómeno literario? ¿Autoplagio, desde el punto de vista filológico? Quizás. ¿Falsedad ideológica, desde una perspectiva jurídica? Tal vez. No es mi tarea responder todavía, eso sí, debido a que ciertas personas están llenas de violencia, heridas y odios históricos, atacan, amenazan, pretenden cancelar y leen con estupor (con el apoyo de sus fanáticos), porque supuestamente escribo artículos sin pruebas, partiendo siempre de calumnias y suposiciones, me veo prácticamente obligado a mostrar, a manera de adelanto, tres versiones de un texto de la escritora colombiana-costarricense Fadir Delgado Acosta, en libros “diferentes”, tarea que vengo investigando, en silencio, hace ya bastante tiempo (el suficiente para saltar de la opinión a los argumentos).
En esta ocasión hago uso del Facebook como instrumento de investigación (alta cultura mediática), con una publicación reciente. Recurro a esta dinámica transmedia porque es allí, en los espacios cibernéticos, donde se ha construido un holograma histórico, un ser ficticio alimentado por el mainstream y la corporativización tecnológica que invade hoy las esferas artístico-literarias. Además, esto me permite establecer un juego dialéctico entre la cultura de las masas populares y la Ciudad Letrada, mundos que hoy deben convivir de la mejor manera posible: desde el respeto con quien lo merezca, el diálogo con quien lo permita y ante todo, el pensamiento crítico en la humanidad:



Bueno, de este poema compartido, el 3 de abril de 2025, por Pablo Stasiuk, puedo decir varias cuestiones, entre ellas, respecto a su dinámica operativa: 1) Es comentado por troles (perfiles falsos de Facebook), 2) recibe el agradecimiento de Fadir Delgado Acosta, tras valorar y compartir lo que considera como "su trabajo" 3) es alabado por la madre de Fadir Delgado Acosta, Fabiola Acosta, directora de la Fundación Casa de Hierro, 4) hay presencia de masas populares, hijas de una época que no se detiene y prefiere correr entre el humo, 5) “El puente” pertenece a la página 28 de La temperatura exacta del miedo (Premio Tiflos 2021, España) y a las páginas 8 y 9 de Suturas (aspirante al Premio Nacional de Poesía Aquileo J. Echeverría 2024, Costa Rica) y 6) “El puente” es una versión pobre (en el ámbito creativo) y alterada (en el plano ético) que aparece como “El paso” en Cama de hospital vista desde abajo (Premio UNA PALABRA, 2020, Costa Rica). Y cierro esta lista de entregas virtuales con estas preguntas: ¿cuántas versiones de “El puente” existen? ¿Solo de “El puente”? ¿Cuántas variantes de Ápate hay? ¿Existen metamorfosis masculinas o acaso amorfas? FIN…
ANEXOS
(MATERIAL DE INVESTIGACIÓN PROPIO)
A)


B)


C)


AGREGADO POSTERIOR:
ENLACE CON MÁS EJEMPLOS:
BIBLIOGRAFÍA
Delgado Acosta, Fadir, Suturas, Casa de Poesía, 2024.
---- La temperatura exacta del miedo, Castalia Ediciones, 2021.
---- Cama de hospital vista desde abajo, EUNA, 2021.
Hesíodo, Theogony (trad. Hugh G. Evelyn-White), Harvard University Press, 1914.
Homero, Opera en five volumes, Oxford University Press, 1920.
NOTAS
[1] En referencia al engaño. He querido traer la traducción hasta el contexto actual en el que se ambienta este artículo.
* SOBRE EL AUTOR: Poeta y lector apasionado. Máster en “Textos de la Antigüedad Clásica y su Pervivencia” de la Universidad de Salamanca, misma casa en donde es investigador predoctoral. Correo electrónico: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.
