EN TORNO A EPOJÉ DE GUSTAVO ADOLFO MEDINA
Por: Víctor Sanz Gómez[1]
‘Epojé’ es la transcripción del término griego ἐποχή, que los filósofos escépticos emplearon para designar la suspensión del juicio, paso previo a la ataraxia o imperturbabilidad.
La epojé y la ataraxia son lo que con ahínco busca a lo largo de esta novela Ernesto Buendía, como escudo que le proteja del sufrimiento que le infligen los acontecimientos, raramente felices, deparados por un destino adverso.
En efecto, Ernesto, profesor de economía en una universidad madrileña, ha padecido desde niño los embates del destino, primero con la pérdida de su familia en un accidente, después con una infancia de acoso en un pueblo extremeño, un desamor de juventud, un matrimonio, cuanto menos, escasamente satisfactorio… Con todo, no han sido tan crueles los hados con él: es bien parecido, no sufre penurias económicas y es/fue un buen amante. Ahora bien, estas ciertas ventajas se ven atenuadas por su sensibilidad, su inteligencia escasamente práctica y una propensión a la inacción, a dejarse llevar por la corriente de los acontecimientos.
Cercano a alcanzar, con el apoyo de las enseñanzas de los escépticos griegos, la ansiada imperturbabilidad que le permita soportar su gris y poco atractiva cotidianidad, aparecen en su entorno una atractiva estudiante madura que le tienta a abandonar la búsqueda de la ansiada epojé, sustituyendo el escudo que le proteja de los embates del destino por el machete con la que abrirse un camino hacia la felicidad entre la selva de las adversidades.
En esta búsqueda alternativa de la epojé y el valor para enfrentarse a los acontecimientos y a las personas, a lo largo de unos meses de 2018, transcurre la novela en la que, como artesano muy habilidoso, el autor intercala las reflexiones y vivencias del día a día del protagonista con recuerdos que explican situaciones del presente y anuncios de lo que está por llegar, haciendo que esta obra, reflexiva y casi erudita en muchos pasajes, fuertemente emotiva en otros, atrape al lector culto, que la disfruta tanto por la trama bien urdida como por la brillantez con la que está redactada coma página.
En efecto, sorprende al lector que en la primera novela que edita el autor la dispositio sea tan inteligente y la elocutio tan brillante, haciendo de sus casi ochocientas páginas una novela excepcional.
En cuanto a Ernesto Buendía, los acontecimientos le enseñan sino las bondades del escepticismo, al menos la inexorabilidad del guion, y, aunque las palabras no sean de un escéptico, sino de un estoico, que ducunt volentem fata, nolentem trahunt.
Bibliografía
Medina Izquierdo, G. A. (2023). Epojé. Editorial Adarve.
[1] Inspector de Educación y Catedrático de Enseñanza Secundaria de Lengua Castellana y Literatura.
