WALTER TORRES RODRÍGUEZ Y LOS TALLERES DE SU MAESTRA CARLA PRAVISANI: ¿UNA MENTIRA ESTRATÉGICA?
Por: Yordan Arroyo
1) Talleres literarios y premios
El día 11 de julio de 2025, Walter Torres Rodríguez hizo una publicación donde dice haber trabajado el libro Todas las ballenas mueren ahogadas, en los talleres de Carla Pravisani, su maestra, siendo influenciado por el nuevo boom latinoamericano, son sus palabras. El libro fue premiado por un jurado en donde estaba Pravisani, su maestra de talleres literarios, junto con Larissa Rú y Camilo Retana Alvarado, como lo digo en mi artículo publicado en Cuadernos de Investigación Filológica de la Universidad de La Rioja, en diciembre de 2025. De eso no hay dudas, por más que se quiera utilizar la mentira como una plastilina, extendiéndola lo máximo posible.

Producto de esos talleres, Pravisani publicó, en 2025, una antología con textos de autores que han pasado por sus talleres, en el Centro Cultural San José. Rodríguez Torres hizo anuncio público de ello el 16 de septiembre de 2025:

A su vez, en mi artículo menciono que Pravisani escribe una reseña de acompañamiento mercadotécnico del libro Todas las ballenas mueren ahogadas, algo usual en ella (de Warren Ulloa decía que había escrito una novela ultratelevisada), y ese es el punto central de mi estudio. Esto no es ninguna mentira, como lo intenta asegurar ella mediante un COMUNICADO PÚBLICO (en sus redes sociales de Facebook, el 31 de julio de 2026), para obtener credibilidad, pues así consta en la propia página de venta del libro, de la Editorial Costa Rica, por tanto, no soy yo quien está mintiendo (incluso, en ningún lado digo que escribiera el comentario antes del premio, eso se lo inventa también la autora, para engrandecer su retórica):

En mi artículo también menciono los nombres de los jurados que lo premian en otros concurso, incluida Fadir Delgado Acosta (UNA PALABRA 2022, premio en el que Delgado Acosta ha incurrido en engaño, razón por la cual se le retiró el Premio Tiflos en España hace escasos días), asunto que puede constatarse, y faltó agregar que la escogencia por selección anual de la UNED, estuvo a cargo de Gustavo Arroyo Chaves, conocido adepto de Gustavo Solórzano Alfaro, líder de la capilla literaria Obandx, a la que Pravisani pertenece.

Estos temas y otros respecto a una red cerrada que se otorga premios unos a otros con dinero público, se adulan unos a otros y recurren en campañas de mercadotecnia, fueron descritos en mi artículo "La capilla literaria "Obandx" y su proyección en el contexto de la tercera revolución industrial", producto de un proceso de investigación de más de dos años y que fue sometido a una resistencia feroz, tras intento de cancelación, sometido doblemente a evaluación de pares ciegos, luego de la presencia de un grupo de gánsteres, que no conocen de límites y sienten adicción por la mentira. Dejo aquí el enlace para quien se interese en su lectura (es un trabajo extenso, que debe leerse con todas sus notas, con calma. Aplico el concepto de hologramas, en el que me interesé estudiando ficciones de antiguos como Homero y Safo):
También, Torres Rodríguez trabajó el libro Cabeza' e Chancho con su maestra Pravisani, en palabras del autor. Ese libro fue rechazado por la Editorial Costa Rica, en octubre de 2023, por falta de calidad literaria, según los estándares editoriales, pero en febrero de 2024, fue aprobado, sin conocimiento del nombre de los filtros editoriales y en 2025 recibió un premio de la misma editorial que lo rechazó por carecer de la calidad literaria estipulada, según consta en acta pública 2906:

El mismo día 31 de julio de 2026, Walter Torres Rodríguez publicó en sus redes sociales de Facebook donde alega pseudoargumentos en su contra. Para ello, bajo el título pruebas completas, agrega básicamente dos elementos: 1) un documento en Drive con los textos que dice fueron trabajados en los talleres de su maestra Pravisani. 2) Evaluaciones de la Editorial Costa Rica. Al respecto debe decirse lo siguiente:
- Un Drive con textos no dice nada. Cualquier persona puede hacer un Drive y decir que yo escribió la Odisea y que esa es la prueba. Además, respecto a un caso similar, el día 22 de abril de 2026, en la página Escritores Tamaulipecos se subió una publicación respecto al autor Jesús Ernesto Guevara Villareal, por haber escrito el libro El día que hicimos contacto en los talleres literarios de una de las personas que estaban en el jurado, según reconocimiento del propio autor en una entrevista pública anterior al premio. La noticia se presentó bajo el calificativo “presunto fraude”. Esta noticia me condujo al artículo “Critican escritores opacidad y conflicto de interés en Premio Nacional de Cuento” de Yajaira Gasca Ramírez (7 de mayo de 2026). Allí se comenta que Jesús Ernesto Guevara Villareal y la tallerista que estaba en el jurado que lo premió, Elma Correa, negaron conocerse, hasta que salieron pruebas que hicieron constar que estaban mintiendo. Un lugar común en estos casos es recurrir a la mentira.
- Torres Rodríguez sube información a medias, sin la documentación aquí adjunta donde se certifica el rechazo del libro, por falta de calidad, según los estándares editoriales. A su vez, las evaluaciones aparecen sin los nombres, razón por la cual no equivale como prueba de peso.
2) Redes sociales y posverdad
Las redes sociales son un espacio donde cualquiera puede mentir y aprovechar eso para hacer daño. El tiempo se encarga de todo. Seamos críticos. Analicemos las cosas bajo contexto. ¿Quiénes son las personas que tienen que recurrir a campañas de mentiras y por qué? ¿A quién le retiraron un premio de un concurso de alto prestigio y por qué? ¿Cuál es la relación de Carla Pravisani con esas personas? Pravisani llamó reescritura a lo que es estafa. No es la primera vez que manipula la mentira intentando convertirla en verdad, ni es la única persona de su círculo que lo hace. Criticidad siempre, es el mejor consejo que puedo dar. Aquí hay un poco de contenido sobre el retiro de un premio, no por autoplagio, ni por odios ni hostigamiento, esas son más cadenas de mentiras que adquieren función y poder en un escenario determinado: https://revistaajkoki.com/index.php/ensayos/248-retirada-del-34-premio-tiflos-de-poesia-otorgado-a-fadir-delgado?fbclid=IwY2xjawTY5-hleHRuA2FlbQIxMABicmlkETFUbU92ZThRNXBoM3RmekRBc3J0YwZhcHBfaWQQMjIyMDM5MTc4ODIwMDg5MgABHkzpUoMhBSRZRJg1b8xIpRVGewgBYT7eKfl1ZXOXeRf6TnapDX3mQdt-VbWD_aem_0w6jpqyCgxp4FxzPGVY33g

Carlos Villalobos Villalobos a pesar de ser catedrático de literatura de la Universidad de Costa Rica es tan amante de la posverdad que el día 22 de diciembre de 2025, hizo una publicación en donde manipula la figura de Charles A. Sainte-Beuve, quien fue el crítico francés más importante del siglo XIX, y admirado por escritores como Víctor Hugo (quien tenía una cofradía así llamada “hugólatras”), hasta que entró en pormenores con él, por razones amorosas, lo que dio paso a un relato ficticio en su contra, con el afán de dañar su imagen profesional, según lo lograron durante gran tiempo, a partir del aval y complicidad de autores con gran capital literario, a quienes Domínguez (2023) denomina sus enemigos, entre ellos Proust, Nietzsche “y los muchos que durante el siglo XX lograron que no se reeditaran la mayoría de sus libros” (p. 38). Villalobos Villalobos reproduce la leyenda negra de Sainte-Beuve, asunto totalmente refutado en varios espacios, y que deberían de ser del conocimiento de una persona que diga ser seria. Bueno, un montón de lectores, entre ellos aduladores cayeron redondos en tales mentiras disfrazadas de verdad. Las personas así, con tal de mentir, no les importa a quién tengan que engañar.
Villalobos Villalobos, encubridor además de fraudes (que llama reescritura u hostigamiento, sin ningún tipo de vergüenza), afirma que el referido escritor francés era un mediocre que además intentó ser crítico literario, llegando a injuriar a varios autores importantes. Por si fuera poco, asevera que “sus escritos son divertimentos para chismosos, pero están lejos de ser escritos académicos, precisamente porque sustituyó el análisis literario por la criminalización de los escritores con talento”. Una manera clara de utilizar la posverdad de la mano con el poder.
Mientras, su discípulo y compañero de faltas al honor de la verdad, Byron Ramírez Agüero, entre otros asuntos que Villalobos Villalobos conoce, ha falsificado facturas para recibir dinero público, del Estado costarricense:


(Factura falsificada, 2023. Ministerio de Cultura y Juventud de Costa Rica)

(Comprobante institucional de falsificación, 2022. Universidad Nacional de Costa Rica)
3) Resumen de hechos
- Carla Pravisani tiene que saltar a defender lo indefendible y recurrir al lugar común de la mentira, como lo hizo en otro caso que ya fue retirado por estafa.
- Pravisani y Torres Rodríguez asumen cosas que que no fueron dichas en mi artículo publicado por Cuadernos de Investigación Filológica de la Universidad de La Rioja, y las simplifican y tergiversan. Allí no aparece la palabra fraude, como puede constatarse.
- El caso de Torres Rodríguez y Pravisani está muy mal, sí, pero no son los únicos, y por eso mi interés principal es poner foco en el sistema que normaliza esto, como normaliza las mentiras, buscar defender lo indefendible y creer que la violencia es un camino sano y hasta óptimo. Ahora bien, hay casos peores y que entran en la línea de estafa y fraude. Eso creo que un lector común lo tiene muy claro.
- Lo más cierto de todo es que la Editorial Costa Rica rechazó el libro de Walter Torres porque no contaba con la calidad requerida por la editorial y meses después fue aprobado y posteriormente premiado.
- Mientras la Editorial Costa Rica termina publicando y premiando libros, meses después, que inicialmente fueron rechazados, otros autores no reciben el mismo trato. Según lo expuso el escritor costarricense Danny Torres Calderón, en la página de Facebook de la Editorial Costa Rica: envió una novela a dicho sello, sin embargo, se le ignoró. Nunca se comunicaron con él ni siquiera para externarle un rechazo.
- En su publicación, Torres Rodríguez sube fragmentos de evaluaciones, no así del rechazo, y en ningún lado aparecen los nombres de los evaluadores. Hay fondos públicos de por medio. Los datos abiertos son un derecho civil. Esto aplica para cualquier autor publicado en una editorial estatal. Si usted paga de su bolsillo, ok, haga lo que quiera, con fondos públicos no.
- En la literatura costarricense existen círculos sectarios que se premian unos a otros, de manera cerrada, sí. Que solo en Costa Rica sucede esto: no. Es importante poner ejemplos a dialogar, entre varios países, no centrarse en uno solo. Hay autores que incluso lo aceptan y se callan y ya. Pero ya digo, hay niveles de niveles. Negar y mentir no favorece, hunde.
- Respecto a talleres literarios y premios entre alumnos y maestros, merece recordar un caso previo: Alejandro Marín era maestro de talleres literarios de Gustavo Solórzano Alfaro y de Gustavo Adolfo Chaves. En 2018, Marín, con un libro que a juicio crítico no me parece nada bueno, por cierto, (porque hay libros buenos, medianos y malísimos), ganó dos premios: UNA PALABRA y Aquileo. En ambos premios estaban sus alumnos de jurado: Gustavo Adolfo Chaves en el primero y Gustavo Solórzano Alfaro en el segundo. Las malas y viejas mañas se copian y transmiten. Nuevamente fondos públicos en juego.
- Torres Rodríguez está joven, sí. A pesar de su pertenencia en la capilla Obandx, donde aparecen personas de transparencia bastante dudosa, que hacen mal uso de fondos públicos y otras más en estado pasivo, por asuntos de poder y visibilidad, nadie, hasta donde tengo conocimiento, le está buscando poner el serrucho a manera, con el propósito de vetarlo. En su caso hay una reproducción de una situación constante, no es el primer ejemplo ni el último. Que le siga poniendo y ojalá acepte lo que tenga que aceptar, y sino, allá él. Cada quien es responsable de sus decisiones y acciones.
- Los premios no dicen nada en términos de calidad (por lo cual decir "tengo x premio, lo que sostiene mis méritos", como lo hace Torres Rodríguez, no blinda a nadie de la crítica, que es necesaria), ahora bien, sí ayudan, favorecen el camino para publicar y dar más visibilidad, por el capital simbólico detrás. Lo ideal es ganarlos sin "patas", sino mejor no ganarlos y seguir escribiendo. Permitir que mis amigos, mis alumnos y/o mis maestros ayuden para ganar un premio solo representa un irrespeto y poca vergüenza con uno mismo, ni se diga con los lectores y con la propia literatura.
- Responder a una crítica de manera agresiva y vulgar teniendo que utilizar expresiones desagradables como "métase mi miembro en su boca", como lo ha hecho Torres Rodríguez, quien es docente de educación primaria, no solo fortalece la crítica, sino que expande otras cuestiones corrosivas que están mal en el sistema y que tienen que ver con educación emocional y global. Una base importante de la escritura es la educación, pilar fundamental.
- Hacerse perfiles falsos para atacar, burlarse e intentar callar es el estado más bajo al que puede apostar un campo cultural. Por tanto, apoyar páginas creadas por integrantes de la capilla Obandx (con antecedentes de intentos de cancelación y recurrencia a las amenazas), tal es el caso de “Yordancony Errante”, las cuales, sin presencia de identificación fáctica, promueven posibles delitos como el acoso y el hostigamiento, la incitación al odio e incurren en suplantación y manipulación de identidad e imagen, y brincar de felicidad ante ellas solo demuestra lo siguiente: el crimen organizado existe en la cultura letrada y se transformó al entrar en contacto, chocar y polarizarse con las redes sociales. ¿Callamos o nos pronunciamos? Callar es ser cómplice. Los poetas deben ser revolucionarios, salir de lo común y lo corrosivo.
- Existen dudas respecto a algunos integrantes de la capilla Obandx, que más bien deberían ser estudiados a partir del término mafia, lo que reduciría el número de integrantes a un aproximado de tres a cinco personas, con un cabecilla, como sucede en toda banda de crimen organizado.
- Las publicaciones del día 31 de julio de 2026, de Pravisani y Torres Rodríguez hicieron, han provocado un desvío de un asunto que debería preocuparnos y buscar y proponer cambios en la cultura y en las leyes de los premios: se ha normalizado que un autor pueda incurrir en delitos de estafa con tal de coleccionar medallas, muy mal ejemplo para las juventudes presentes y futuras. Es necesario actuar.
- Existen actores culturales que polarizan la información en las redes sociales y contribuyen a la tergiversación y manipulación de hechos y datos, incitando el odio, entre ellos, internautas como Luis Rodríguez Romero y Rocío Soto, quienes recurren a acusaciones, en distintos espacios digitales, bajo el uso de calificativos como “nazi”, “fascista”, “trol”, “misógino”, “loco”, “monigote”, entre otros, a quien o quienes se preocupan por una cultura más transparente y han logrado hallar delitos como “estafas”, “plagios” y presencia de “crimen organizado”, según declaraciones judiciales, con sede en España y sede en Costa Rica.
- La cultura costarricense está dividida en diferentes grupos, concentrados en San José. Entre ellos, además de “Obandx”, aparece uno integrado por Carlos Villalobos, Fadir Delgado Acosta, Byron Ramírez y otros, entre cuyos recursos visibles se encuentran la victimización, la tergiversación del relato, presencia de perfiles falsos, falsificación de documentos y uso de la posverdad. Este tipo de registros también son fáciles de apreciar en otros medios culturales, como en México o España, por ejemplo, razón por la cual, el establecimiento de diálogos es una tarea posible.
4) CODA
¿Por qué incluso personas con expedientes judiciales en proceso estaban esperando tanto una publicación como la de Pravisani, que es muy fácil desmontar? ¿Humo para distraer? El vecindario de las mentiras no es lo mío ni andar insultando personas, lo mío es el trabajo con las letras, de manera ardua. Ahí están mis trabajos para el que quiera leerlos, firmados siempre con nombres y apellidos. No tengo más que decir, todo está en mis estudios. Me aíslo de las bajezas.
*SOBRE EL AUTOR: Poeta y lector apasionado. Máster en “Textos de la Antigüedad Clásica y su Pervivencia” de la Universidad de Salamanca, misma casa en donde es investigador predoctoral. Correo electrónico: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.
