RETIRADA DEL 34 PREMIO TIFLOS DE POESÍA OTORGADO A FADIR DELGADO ACOSTA:  TESTIMONIO Y DECLARACIÓN DE HECHOS

RETIRADA DEL 34 PREMIO TIFLOS DE POESÍA OTORGADO A FADIR DELGADO ACOSTA: TESTIMONIO Y DECLARACIÓN DE HECHOS

 

RETIRADA DEL 34 PREMIO TIFLOS DE POESÍA OTORGADO A FADIR DELGADO ACOSTA:

TESTIMONIO Y DECLARACIÓN DE HECHOS

 

Por: Yordan Arroyo  

 

Después de un proceso de más de un año, el personal jurídico de la ONCE, en lo concerniente al 34 Premio Tiflos de Poesía, dotado con 10 000 euros y otorgado al libro La temperatura exacta del miedo de la poeta colombiana Fadir Delgado Acosta, ha comunicado, hace cuatro días, el retiro oficial de dicho libro, por el incumplimiento de las normativas del premio, entre ello por la presentación y premiación de un mismo poemario (con leves cambios que inducen a error e incurren en intento de engaño, bajo modus operandi premeditado, según pruebas fácticas) en varios concursos (con mención de finalista o ganadora), entre ellos dos publicados, el segundo en Costa Rica bajo el título Cama de hospital vista desde abajo, el cual también incurre en violación de normativas. Por eso, debo anunciar públicamente mi máximo respeto a dicho premio y al personal que actuó en honor a la verdad, siguiendo el valor de las normativas, las leyes y haciendo que la justicia se cumpla, porque sí, la justicia se cumple siempre y cuando los seres humanos ponen de su parte para que así sea. 

 

Para comentar el proceso, gracias al impulso y recomendación de un poeta español a quien mucho aprecio y respeto, presenté, en 2025, una investigación exhaustiva de más o menos 100 páginas, incluidos varios folios con pruebas fácticas, al señor Francisco Maldonado, jefe del Departamento de Promoción Cultural de la ONCE, quien lo trasladó al personal jurídico del Tiflos en España. Meses después, se me comunicó que la señora Fadir Delgado Acosta había metido un alegato jurídico en su defensa, con la intención de mostrar que no había incurrido en ninguna infracción, lo que podría alargar el proceso, pues los abogados de la ONCE tenían que revisar dicha respuesta de manera minuciosa.

 

Varias dudas saltan a la vista, entre ellas, ¿qué abogado pudo prestarse para defender lo indefendible? La pregunta es necesaria y la hipótesis también: muy probablemente algún amigo del medio literario costarricense y como tal cómplice de lo sucedido, pues la ética debe estar por encima de todo, eso debemos tenerlo muy claro, por lo tanto, un abogado que haya intentado defender esta causa, sea quien sea, mancha el respeto y el honor que merece la abogacía.

 

Por último, tras el aumento de fuertes acciones de percusión en mi contra, y meses de silencio de mi parte, gracias a la colaboración de un amigo, a quien debo agradecerle mucho su ayuda y apoyo, pude entrar en contacto con la jefatura de la ONCE, externándole el agravante caso Delgado Acosta y recurrir a la exigencia de rendición de cuentas, hasta la retirada oficial reciente del premio:

 

 

Estos hechos aquí narrados no deben leerse como palabras sueltas, todo lo contrario, ni mucho menos debe ser un caso para apuntar contra un nombre único en específico, la principal responsable, como suele hacerse de manera apresurada, pues detrás de este asunto hubo varios cómplices (el delito de complicidad también amerita sanciones legales, si así lo determina un juez), quienes defendieron a capa y espada que la señora Delgado Acosta estaba aplicando una técnica de reescritura y que, por tanto, yo incurría en injurias, en sesgos, en odios, misoginia, en envidias, entre otros asuntos. Se recurrió a estrategias de ninguneo, linchamiento e intento de desprestigio en mi contra, bajo el uso y aprovechamiento del poder y el capital simbólico de sus actores. 

 

Uno de los principales defensores acérrimos de Delgado Acosta fue su esposo, Carlos Manuel Villalobos Villalobos (a quien hasta hace más de un año, consideraba una persona diferente y a quien respetaba, pero lamentablemente me equivoqué, con él y con otras personas, quienes hacen un daño enorme a la cultura; no creo en la poesía sin que exista antes la ética), quien aprovechando su cargo y su poder institucional como profesor catedrático de literatura de la Universidad de Costa Rica, que en principio debería utilizarse con honor a la verdad y credibilidad crítica, dijo que admirada cómo Delgado Acosta había aprendido técnicas de reescritura leyendo a Horacio y por eso pasaba siempre reescribiendo su obra, no autoplagiándose ni cometiendo ningún tipo de fraude (situación similar en la que él incurrió respecto al Premio Nacional Aquileo J. Echeverría 2024, por la reedición de la novela Donde nadie, lo cual viola normas). A ese juego cedieron muchas personas, seducidas claramente por el canto de las sirenas, entre varios nombres aparecen otros profesores universitarios de la misma institución, lo cual resulta todavía más indigno, por el gran cariño y respeto que le tengo a esa universidad pública, a quien hoy no solo buscan destruir desde afuera, desde el gobierno, sino también desde adentro. 

 

Por su parte, a defensas como las de Villalobos Villalobos se sumó una cúpula de adeptos no solo de Costa Rica, sino también de otros países, quienes defendieron sin tapujos a dicha poeta y dijeron que ella no había cometido ningún delito, sino que incurría en una excelente técnica de reescritura, y por eso veían su poesía en universidades y en cursos de escritura creativa, tal y como lo anunció en su momento la poeta colombiana Lauren Mendinueta, a quien le tenía merecido respeto, principalmente por sus labores culturales, hasta ese día, y por eso corté de inmediato todo tipo de relación, pues como dije, insisto, no creo en la poesía, mucho menos en poetas, sin que antes exista el pilar fundamental de la ética. 

 

Y así mismo ha sucedido con varios poetas del medio iberoamericano, quienes en un dinamismo de pleitesía y de sobar levas, decidieron defender lo indefendible, subir fotos y comentarios de apoyo, uno detrás de otro. La dinámica es clara: ponerse a favor de quienes alargan y manipulan sus capitales simbólicos y se dedican a hacer lobby con la poesía y a traficar influencias, en caso contrario, la respuesta es cancelación y ostracismo (nunca faltan las llamadas: a ese no lo publiques ni invites a tu encuentro de poesía, es muy "conflictivo").

 

Incluso, no faltan quienes incurrieron en prácticas caníbales, personas sin escrúpulos, tras acusarme públicamente de la muerte de una persona, en algunos casos de manera directa y en otras bajo insinuación, de la manera más perversa que cualquier poeta se pueda imaginar, tal y como lo hizo una persona allegada al premio Tiflos, quien hizo defensa pública de la premiación de dicho libro. 

 

En este contexto apareció una publicación de Marisa Martínez Pérsico. En ese intercambio participaron José Luis Ramírez Luengo y Remedios Sánchez García[1]. En términos generales, se invita a presentar denuncias ante la Universidad de Salamanca, haciendo uso antojadizo de correos institucionales y de un lenguaje que pretende intimidar y desprestigiar (bajo la máscara de ser personas blandas, de buen corazón), como consta enseguida: 

 

 

 

 

 

 

 

Mi testimonio es claro, firme y necesario: he sido atacado y perseguido de la manera más sectaria que uno podría esperar de personas inmersas en el mundo de las humanidades, solo por buscar la ética propia de mi espíritu joven, de los valores inculcados desde mi infancia en mi hogar y por atenerme a los principios de honor a la verdad.

 

He sido amenazado una y otra vez, se ha incurrido en fuerte escarnio contra mi persona e incluso, una profesora universitaria allegada al Premio Tiflos, luego de calumniarme fuertemente exigiendo que me expulsaran de instituciones y se me cancelara (dinámica en la que ha incurrido en coacción), se atrevió, en el mayor de los extremos, a citarme en un sitio privado para tratar de intimidarme e insinuar, de manera temeraria, mi responsabilidad respecto a la muerte de una persona, dinámica en la que han incurrido, bajo coacción, para intentar silenciarme e intentar destruir mi carrera profesional.

 

Además, he tenido que presenciar cómo una cúpula de personas escribieron a la Universidad de La Rioja, en más de una ocasión, con el propósito de intentar destruir mi imagen profesional, a través de calumnias, tratándome de mentiroso y manipulador de documentos, y solicitando la eliminación de algunos nombres, entre ellos del líder de la capilla Obandx, Gustavo Solórzano Alfaro, quien reaccionó con "me encanta" a las publicaciones y comentarios citados, en el perfil de Facebook de Martínez Pérsico, y a exigir que eliminaran mi artículo «La capilla literaria “Obandx” y su proyección en el contexto de la tercera revolución industrial», razón por la cual volvió a ser sometido a pares ciegos expertos, llegando a la firme conclusión, casi cinco meses después, de que mi investigación cumplía con los  principios éticos y de investigación exigidos por la Revista Cuadernos de Investigación Filológica, y se anotó, nuevamente, la presencia de un trabajo pionero que abría nuestras rutas de estudio en la escena literaria del presente. Aquí hubo, entre otros, intentos de delito de cancelación, como se declaró bajo proceso legal.

 

Pero el asunto no acaba aquí, todas estas personas, unidas de la manera más sectaria por haber, convirtiendo a Hispanoamérica y Europa  (España e Italia) en un oscuro nudo, han creado perfiles falsos en redes sociales para atacar, calumniar, linchar y en el mayor de los extremos, han creado correos falsificando una identidad real, de una actriz española, incurriendo, además, en el grave delito de escribir a la Universidad de Salamanca y a otras instituciones del más alto prestigio europeo e hispanoamericano, con las que trabajo y colaboro, para intentar dañar mi imagen profesional.

 

Dicho esto, por asesoría, protección y respaldo profesional, he tenido que recurrir a gabinetes de abogados, en España y en Costa Rica, por la presencia de acciones que han sido calificadas, por profesionales en materia penal, como crimen organizado, y por eso he tenido que interponer una denuncia en la policía española, como consta enseguida:

 

 

Aquí debo sumar la excelente intervención del gabinete de abogados 360 LEGAL GROUP, en especial del escritor, abogado y criminólogo costarricense Rogelio Ramírez Cartín, destacado con los más altos honores durante su proceso como funcionario en el Organismo de Investigación Judicial de Costa Rica.

 

Ramírez Cartín ha hecho uso de mis investigaciones para exigir, amparado en la ley, la rendición de cuentas, con el objetivo de una cultura y un medio literario más transparente y ético, razón por la cual, no solo fue parte, a partir de mis investigaciones, del reciente retiro de un Premio de la UNED otorgado a María López Núñez (pseudónimo María Musgo), por incurrir en plagio, sino que además, conocedor de los diferentes ataques en mi contra, también intervino por su cuenta, haciéndole conocer al señor Francisco Maldonado, que era testigo de todo lo que se tejía detrás del 34 Premio Tiflos de Poesía, de los diferentes cómplices y las acciones de acatamiento y desprestigio en mi contra, entre ellas, la temeraria y perversa acusación de responsabilidad de la muerte de una persona, para intentar que dicho premio no se anulara, razón por la cual, iba a velar para que se actuara bajo ley o se asumirían acciones judiciales. 

 

Mientras otros abogados han convertido en negocio, incluso incurriendo en infracciones legales, como cobros abusivos y sin entrega de facturas (infracción contra Hacienda), los buenos, constantes y recientes intentos por mejorar la ética y la transparencia en la cultura costarricense, lo que atañe al resto de países hispanos, Ramírez Cartín ha mostrado ser un hombre digno de mi respeto y reconocimiento público, un verdadero y potencial humanista, pues ha velado por su cuenta, para que el campo literario se mueva y transforme, según lo dictaminan no solo las leyes, sino sus credenciales éticas, en busca del honor por la verdad y la justicia, como lo certifican sus excelentes atestados:

 

Dicho esto, debo dar también mi agradecimiento público al gabinete de abogados que se ha ocupado de mi protección legal en España, entre ellos al abogado José María Ramirez Pedrosa y a las personas, entre ellos poetas (solo por mencionar un nombre de mi país de origen, Paul Benavides Vílchez, funcionario, además, de la Asamblea Legislativa de Costa Rica, quien merece mucho respeto y mérito por su constante y público compromiso ético), docentes y personal allegado a la cultura, quienes siempre me han mostrado su apoyo, credenciales y credibilidad, frente a otras personas que han intentado desacreditarme e intentar dañar mi carrera profesional de las diferentes formas aquí narradas. 

 

Las dinámicas de choteo y de intentos de intimidación y de silenciamiento, como hoy se está haciendo con el valiente joven costarricense Ariel F. Cambronero, por atreverse a exponer lo obvio y actuar en honor a la verdad (a partir de su programa de podcast "La cabina de Delfos"), nunca serán de recibo y quienes actúan en esa línea hacen mucho daño a la cultura. Es necesario levantar la voz en contra de quienes buscan normalizar este tipo de acciones deleznables. 

 

De mi parte, se seguirán tomando las acciones legales y judiciales en curso que se deban tomar.

 

Por ahora, le exijo a la Universidad Nacional de Costa Rica, por ser materia concerniente a fondos públicos de mi país de nacimiento, que recurra también al retiro inmediato del Premio UNA PALABRA, otorgado al libro Cama de hospital vista desde abajo de la susodicha escritora colombiana Fadir Delgado Acosta, entre otros asuntos que faltan en honor a la verdad, por incumplir no solo las normativas al incluir poemas ya publicados y premiados, como es el caso del poema "Parto", que fue anteriormente publicado, tras ser finalista del VII Premio Internacional de Poesía Jovellanos, en España, bajo el título "Afuera es domingo", lo cual incurre en engaño, como consta enseguida y que, como tal, resulta inadmisible y debe asumirse con la debida seriedad profesional y jurídica, sin permiso al choteo y al encubrimiento sectario:

 

 

 

 

Por último, hago un llamado público y colectivo a la comunidad literaria y cultural colombiana para que se exija al Ministerio de Cultura de Colombia el retiro inmediato del Premio Nacional de Poesía de Colombia a la señora Fadir Delgado Acosta, por su libro La temperatura exacta del miedo, cuyo retiro del Premio Tiflos, por incurrir en fraude, es un hecho oficial y público. Esto implica, por axioma, el retiro inmediato de tal reconocimiento, como acción de mínimo respeto al buen uso de fondos públicos, al buen ejemplo para las personas jóvenes y lectores en general, a la transparencia y a la excelencia que debemos exigir quienes nos dedicamos a la literatura con amor, pasión y asumimos el camino de la poesía como un oficio y una profesión, en la que la ética debe ser un deber sostenido y una obligación diaria. Asimismo, defiendo que los delitos, vengan de quien vengan, sea hombre, mujer o llámese del género que quieran, tenga poder o no, son inadmisibles desde la posición de cualquier persona que diga o pretenda ser poeta en nuestros días, el resto merece asumirse como vanidad y pose. 

 


NOTAS

[1] Martínez Pérsico y Sánchez García son amigas íntimas de una persona allegada al Premio Tiflos, quien ha intentado imponer su poder en mi contra, incurriendo en procesos de intentos de intimidación y cancelación haciendo llamadas a instituciones para hacer graves acusaciones en mi contra. Por otro lado, Ramírez Luengo es allegado a la Academia Costarricense de la Lengua, desde donde se me ha intentado silenciar y se ha buscado imponer una visión que incumple los principios de honor a la verdad que se esperarían de cualquier institución que recibe fondos públicos.

 


 

*SOBRE EL AUTOR: Poeta y lector apasionado. Máster en “Textos de la Antigüedad Clásica y su Pervivencia” de la Universidad de Salamanca, misma casa en donde es investigador predoctoral. Correo electrónico: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.